El Monasterio de San Pedro de Arlanza y sus obras de restauración

por | Última actualización el 27 Mar 2018 a las 11:04PM | Publicado el 15 Mar 2018 | Burgos, K7 restauración y rehabilitación, Ministerio de Educación Cultura y Deporte | 9 Comentarios

Claustro procesional del Monasterio de San Pedro de Arlanza en Burgos

En el Monasterio de San Pedro de Arlanza había tenadas de madera apoyadas en los muros del refectorio y gallinas picoteando por la nave de la iglesia. A mediados de la década de los 80 las visitas eran muy distintas a cómo son en la actualidad: la llave se pedía en alguna de las viviendas de la parte meridional; olía a guiso y se podían oir -lejanos- perros y barullo de fin de semana. Podemos decirlo porque siendo niños estuvimos allí.

La atención mediática y turística del monasterio era también escasa por aquel entonces. En estos últimos 30 años las esporádicas visitas de un puñado de burgaleses y frikis del románico han dado paso a la llegada -en fechas señaladas- de autobuses repletos de turistas interesados en este complejo monacal paradisíaco y en su incierto futuro.

El olvido dio paso al abandono; el abandono a la incertidumbre. De todos los testimonios que han llegado hasta nosotros el más significativo y generalizado es la ausencia de un proyecto global para la recuperación del uso de este monasterio burgalés que permita inyectar vida a las estancias claustrales y acondicionar esos espacios que hoy están atrapados entre la arquitectura y la ruina.

Tras varios años de proceso, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha puesto en marcha una primera fase de obras de consolidación estructural, control del agua y restauración que abarca casi por completo el conjunto histórico. En este artículo hablaremos de todo ello: de la historia de las últimas intervenciones, del Proyecto de Ejecución de las obras de restauración, del concurso de licitación de las mismas y del futuro del Monasterio de San Pedro de Arlanza, de la Comarca del Arlanza y los pueblos de Tierra de Lara.

No nos centraremos, por tanto, ni en la leyenda histórica, ni en el análisis artístico de las piezas existentes o expoliadas, ni en la información turística, ni en la descripción de los espacios que el Monasterio de San Pedro de Arlanza mantiene abiertos a las visitas. Nuestro texto tendrá como objetivo hablar de unas obras de restauración sin precedentes en este monumento y que, hasta la fecha, tienen el mayor presupuesto que hemos visto desde 2009 en una obra estatal financiada por el IPCE Instituto de Patrimonio Cultural Español.

Para nosotros escribir sobre este lugar es algo muy especial. No solamente porque lo conocemos desde hace muchos años y lo hemos visitado en el pasado en varias ocasiones, sino porque llevábamos muchos meses esperando poder acceder al proyecto que dirige esta restauración, conocerlo, estudiarlo y, si era posible, participar en la licitación de estas obras.

Cómo llegar: desde Covarrubias o desde Hortigüela

El Monasterio de San Pedro de Arlanza se sitúa en el centro del espacio natural protegido denominado La Yecla y los sabinares del Arlanza dentro de la provincia de Burgos. Para su localización acceso se pueden utilizar las siguientes coordenadas geográficas 42º2’54.63”, -3º27’58.05” y coordenadas UTM X:461.426,01m Y:4.655.267,11m.

El monasterio se encuentra bordeado por el norte por una de las curvas de la sinuosa carretera BU-905 que une las localidades de Covarrubias y Hortigüela, pasando aquella entre la cerca que rodea las estribaciones del conjunto histórico y la llamada Tenada de Casa las Mozas, unas construcciones ruinosas en la falda del cerro septentrional.

En la hoja 0277-III del mapa 1:25.000 del IGN (arriba) se puede ver cómo el acceso al monasterio lo podemos hacer por el este desde la carretera N-234 que une Burgos y Soria, desviándonos en Hortigüela hacia el suroeste y siguiendo la carretera durante 5Km.

Si en vez de Burgos o Soria viajamos desde Lerma, en esta localidad debemos salir hacia el este por la carretera BU-904 hasta Covarrubias, cruzar el pueblo sin desviarnos, dejar a la izquierda el camping y recorrer alrededor de 8Km. de la BU-905 hasta la curva tras la cual aparece la vista de las ruinas de San Pedro de Arlanza.

Entorno del monasterio de San Pedro de Arlanza

Este monasterio ocupa un lugar doblemente estratégico. A escala comarcal se sitúa en pleno valle del río Arlanza, a distancias muy concretas de cotos y zonas de aprovechamiento ganadero o forestal de otras abadías como las de San Pedro de Cardeña o Santo Domingo de Silos, del antiguo Concejo de Salas, el alfoz de Tabladillo o los pueblos de las Tierras de Lara.

A escala local, ocupa una posición perfecta en uno de los meandros del río. Al norte cuenta con la protección de la montaña a su espalda y al sur deja la distancia necesaria con el cauce para las huertas, las plantaciones de frutales y el desvío del río que alimenta un antiguo molino. Hay una importante diferencia de cota entre el monasterio y la vega que es salvada por una doble bancada y que proporciona a las ventanas de la panda sur del Claustro Menor y la zona de viviendas unas vistas inigualables.

Huertas, molino, acequias, tenadas o colmenas; todo ello ha desaparecido y hoy ni siquiera queda ya rastro alguno de las viviendas que no hace mucho existían en la esquina suroccidental del Claustro Mayor.

Queremos adelantar que, en su mayor parte, el Monasterio de San Pedro de Arlanza es propiedad del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, aunque no siempre fue así. En los últimos años se han ido adquiriendo fragmentos y sectores del monasterio y sus alrededores que han ido permitiendo llevar a cabo alguna intervención de restauración, consolidación y refuerzo -como veremos- pero incluso a día de hoy, las zonas occidental y parcialmente la sur son todavía propiedad de la familia de los Valcárcel.

Historia

Aunque no queremos centrar este texto en la historia medieval y moderna del monasterio, sí debemos pasar por las diferentes etapas para explicar la evolución constructiva del conjunto, algo que nos parece una de los aspectos más interesantes de San Pedro de Arlanza.

Para ello nos hemos servido de una serie de documentos que son el Plan Director del Monasterio de San Pedro de Arlanza, redactado en 2002 por Melquiades Ranilla García para la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Castilla y León, el Proyecto de Ejecución de las obras de mejora de la estabilidad y la estanqueidad del Monasterio de San Pedro de Arlanza en Hortigüela, de las arquitectas María de Arana Aroca y María Aroca Hernandez-Ros -del cual hablaremos más adelante-, el estudio arqueológico de Rodrigo Amador de los Ríos y Rodrigo Fernández de Villalta Ruinas del monasterio de San Pedro de Arlanza en la provincia de Burgos, así como la publicación de la Diputación de Burgos coordinada por Rafael Sánchez Domingo titulada El Monasterio de San Pedro de Arlanza, cuna de Castilla.

También hemos tenido en nuestras manos los documentos inéditos El Monasterio de San Pedro de Arlanza y su primer compendio historial, de Luciano Huidobro y recogido en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Burgos; la reseña de Salvador Andrés Ordax perteneciente al Catálogo de bienes protegidos del Portal de Patrimonio Cultural de Castilla y León y el esclarecedor Fuentes para el estudio de la Iglesia del Monasterio de San Pedro de Arlanza en los inicios del Románico pleno en España, estudio de Javier Vallejo Bozal y María Dolores Teijeira Pablos, publicado en el Boletín del Museo Arqueológico Nacional nºXIII.

De todos ellos y de algunas notas complementarias halladas en estupendos artículos publicados en la red hemos realizado esta síntesis histórica orientada -insistimos- en el elemento arquitectónico, aunque la mayoría de las fuentes se refieren más a la historia eclesiástica de la abadía que a la evolución constructiva de la misma.

Época romana y visigoda

Es conocida la existencia de un asentamiento romano y posteriormente visigodo en las inmediaciones del espacio que ocupa hoy en día el monasterio. Anteriormente a la exclaustración del mismo en 1835 debió haber una gran cantidad de registros que se referían a los pobladores de la zona, las familias, compraventas, tratos, intercambios, etc. pero todos debieron ir desapareciendo y dispersándose con el tiempo durante la posterior época de declive.

De los siglos IX y X serían esas leyendas que mezclan al famoso jabalí, al conde Fernán González, a las ermitas de San Pelayo o San Pedro el Viejo y a los tres ermitaños de las historias populares. La fundación en el año 912 de este centro religioso que funcionó durante algo más de 8 siglos tiene más que ver con el cenobio de finales del siglo VII que se relaciona con el monarca visigodo Wamba que con la leyenda.

Sin embargo, las donaciones que ésta provocó en años posteriores fueron probablemente las que permitieron afianzar la construcción a partir del año 1080 de un templo y de la edificación paulatina de dependencias e instalaciones al servicio de una comunidad completa de monjes. No se tiene constancia de que ninguna de las construcciones que podemos ver en la actualidad sean del siglo X o anteriores.

Alta Edad Media

Del siglo XI y mediados del XII es la fábrica de los ábsides, el transepto y las naves de la iglesia, época en la que se levanta también un recinto fortificado alrededor del monasterio. La torre ubicada al norte de la iglesia -la que hoy está restaurada y a la que puede subir los visitantes- es una reminiscencia de aquella fortificación, aunque la torre fue reconstruida en el siglo XVII.

La construcción de la iglesia corresponde con la etapa de mayor esplendor del Monasterio de San Pedro de Arlanza, algo que puede verse en la riqueza de tallas y decoraciones del interior de la nave y los ábsides, bien en las que permanecen actualmente, bien en fotografías antiguas en las que el expolio y el abandono no eran aún tan elevados.

La iglesia se cerraba a los pies, no con la torre cuyas ruinas podemos ver hoy, sino con una cámara exterior comunicada con la nave principal de la cual se tiene constancia que durante una época -hasta 1274- sirvió para albergar los restos del conde Fernán González y de su esposa.

Las cubiertas de la nave central del templo, así como de su transepto, pudieron estar resueltas desde su origen románico mediante bóveda de cañón sobre arcos fajones o bien mediante una estructura de madera completa. Debido a que apenas se conserva nada del muro norte, que éste ha sido alterado por la construcción de la torre, y que el muro sur siempre ha estado condicionado estructural y constructivamente por un claustro -antiguamente el claustro románico que tanto ha dado que hablar y después el renacentista- no existen indicios suficientes para determinar la solución original de cubrición de las naves a partir del sistema de contrarresto.

De esta etapa anterior al siglo XIII el único elemento que podemos contemplar, además del basamento de la nave de la iglesia -basas de columnas y muros- es la portada románica de la entrada norte. Ésta, a diferencia de lo que hemos podido ver en algunas publicaciones, no se encontraba en el acceso que permite pasar desde el Claustro Mayor al templo, sino en el desaparecido muro norte, hoy sustituido por una fábrica de sillares -apoyada sobre el basamento medieval- con objeto de contener el terreno.

Como es sabido, esta portada románica se puede ver en la actualidad en la sala 23 del Museo Arqueológico Nacional de Madrid, mientras que en el lugar de donde fue extraída no queda casi ninguna huella del expolio, apenas una diferencia en la labra del burlete de la bancada interior.

Baja Edad Media

La etapa de esplendor de San Pedro de Arlanza es la que va desde la segunda mitad del siglo XII hasta mediados o finales del XIII. De finales del siglo XII es el claustro románico y todas sus dependencias claustrales alrededor del mismo, incluida la parte baja de la Sala Capitular de la esquina nororiental. La parte alta de esta sala fue levantada a mediados del siglo XIII y en el último cuarto de la centuria se realizarían las pinturas murales del nivel superior -de las que hablaremos más adelante- denominada Cámara del Tesoro. También se reforzó por el exterior la parte media de la torre norte, la única que podemos contemplar a día de hoy.

En este texto no entraremos en la polémica de si el desaparecido Claustro Románico de San Pedro de Arlanza es el descubierto en Mas del Vent, en Palamós, de si aquel fue destruido al levantar el actual Claustro Procesional, de si fue trasladado pieza a pieza a otra ubicación o de si las medidas coinciden.

A finales del siglo XV los hermanos Colonia realizan una importantísima reforma en la iglesia: en la Capilla Mayor las bóvedas de cañón y horno se sustituyen por una nueva bóveda estrellada, una parte de la cual aún podía verse a mitad del siglo XX. Los nervios cairelados, terceletes y las merlaturas propias del gótico tardío se mantienen en esta zona de la cabecera, como también lo hacen los contrafuertes exteriores de los ábsides que son del siglo XVI.

En el crucero hubo un cimborrio elevado de esta misma etapa, del cual una parte puede verse en la imagen inferior tomada en los últimos años del siglo XIX: notable diferencia de altura con respecto a las naves laterales, ventanas geminadas, tracería flamígera en nervios y tímpanos, etc.

En el siglo XVI finaliza esta primera reforma medieval del monasterio con una suerte de aperturas de huecos en los muros, la construcción de un coro alto -del cual hoy se puede ver la escalera de acceso- con una serie de contrafuertes diagonales, un importante recrecido en altura de los muros y un rosetón en la parte central cuyo hueco hoy aún persiste.

Renacimiento y etapa clasicista

El refectorio de la panda occidental -la zona hoy cubierta por una chapa metálica- y su cuerpo de conexión con el coro son de una etapa de transición en la que se utiliza decoración y recursos arquitectónicos tanto tardogóticos como clasicistas.

A principios del siglo XVII se llevó a cabo la segunda gran reforma del Monasterio de San Pedro de Arlanza, esta vez orientada a la zona monástica y no tanto al templo. El Claustro Románico fue levantado y sustituido por el actual; de él solamente conservamos el Sepulcro de Mudarra que fue respetado y trasladado posteriormente en el año 1896 al claustro de la Catedral de Burgos, donde se puede contemplar actualmente. También en esta etapa se realiza y coloca la fuente del claustro que hoy se ubica en los jardines del Paseo de la Isla de Burgos.

En la que hoy es la entrada actual del monasterio está consignada la fecha de 1643 como la de finalización de las obras del Claustro Nuevo, también llamado Oriental o Menor. Parece que no fue posible mantener los ejes del antiguo claustro y de la iglesia a causa de la topografía de la zona nororiental, de los antiguos accesos y de las edificaciones que pudieron existir en esta zona. Las dependencias entre claustros también son de esta etapa ya que, salvo la Sala Capitular, toda la panda oriental fue demolida para reedificarse de nuevo.

Esta gran obra se realizaría conjuntamente con la Sacristía renacentista situada entre la Sala Capitular y el ábside meridional de la iglesia, que es una de las zonas que hoy en día permanece cerrada al público por ser el lugar donde se acopian lápidas de sepulcros, capiteles, fragmentos de las nervaduras de las bóvedas arruinadas, tallas, escudos, impostas y demás piezas de labra.

Época moderna

Las diversas modificaciones y obras que se llevaron a cabo en el siglo XVIII son irrelevantes en comparación con lo sucedido en el XIX. Durante la Guerra de la Independencia la comunidad benedictina abandonó San Pedro de Arlanza para refugiarse en Santo Domingo de Silos, lo cual derivó en un cierto expolio y destrozos en el monasterio. Sin embargo, su declive y destrucción comenzaron en 1835 con la aprobación del Real Decreto que desamortizaba los bienes monásticos y provocaba la exclaustración y el abandono completo del conjunto.

Los sepulcros del conde Fernán González y su esposa habían permanecido hasta esta fecha en la iglesia, pero fueron trasladados a la Colegiata de Covarrubias al poco tiempo. No tuvo que pasar siquiera una década para que se empezaran a vender y subastar los primeros lotes de la abadía. A mediados del siglo XIX los claustros, las dependencias y la iglesia presentaban un deterioro muy avanzado que venía dándose desde el primer abandono en época de guerra: humedades, hundimientos parciales, paramentos arruinados, puertas, ventanas y vidrieras arrancadas, etc.

El último tramo del siglo XIX fue una sucesión de catástrofes para San Pedro de Arlanza. La construcción del actual perfil de la carretera entre Hortigüela y Covarrubias con explosivos provocó, con toda seguridad, derrumbes de bóvedas y deterioro de muros y otras particiones del monasterio. A esto le siguió una etapa de saqueo y expolio de piezas y material pétreo, por lo que también se llevaron a cabo los mencionados traslados preventivos de la portada románica al Museo Arqueológico de Madrid y el del Sepulcro de Mudarra a Burgos.

Al incendio del monasterio en 1894 que arruina por completo el Claustro Procesional y la iglesia le siguió el derrumbe de la escalera y el forjado intermedio de la Sala Capitular. Al quedar expuestos a la intemperie, los revocos interiores fueron deteriorándose poco a poco hasta dejar a la vista las famosas pinturas tardorrománicas de las que debemos hablar más adelante con un poco más de detalle.

Siglo XX

Las primeras fotografías del Monasterio de San Pedro de Arlanza son de finales del XIX y principios del XX. Sin apenas muros ni cubiertas, el deterioro de la iglesia es total salvo en la cabecera. Los dibujos de Isidro Gil y las fotografías de Amador de los Ríos dejan entrever que la parte alta del crucero, las cubiertas de la cabecera, transepto y sacristía aún conservaban incluso la teja y que el muro norte se mantenía hasta la línea de coronación de la nave.

Las tres fotografías siguientes son de 1920, 1960 y 2018 respectivamente. En ellas se puede ver el progresivo deterioro de las fábricas, en especial el derrumbamiento de la linterna tardogótica, la caída de los escombros sobre la bóveda estrellada de la Capilla Mayor y la caída de ésta última en el último tercio del siglo XX.

En 1952 se prepara todo un proyecto para el traslado de los edificios principales del Monasterio de San Pedro de Arlanza -el Claustro Mayor y parte la iglesia- con motivo de la construcción de un embalse que anegaría todo este valle. En el año 1964 se inician las obras de este pantano, pero al poco tiempo se interrumpen de manera definitiva.

A partir de 1980 se llevan a cabo unas obras de restauración dirigidas por el arquitecto José Sancho Roda como la limpieza de vegetación sobre las ruinas de la cabecera, la reconstrucción completa del ábside meridional, la cubierta de la Sala Capitular y unas cubiertas de protección por encima de los ábsides laterales y la Sacristía. A mediados de la década de los 80 también se inicia una campaña arqueológica de excavaciones para la datación de las diferentes zonas del monasterio.

En 1985 se ejecutan las obras planteadas en un proyecto de urgencia redactado por el arquitecto José Luis García Grinda. La consolidación de los muros de la iglesia, el apuntalamiento y refuerzo de las fábricas de los pies de la misma y la consolidación de las arquerías del Claustro Procesional que podemos ver actualmente se realizaron bajo las directrices de este proyecto.

Tan solo un año después, en 1986, se propone la creación de un Museo de la Historia del Monasterio que no llega a realizarse. Solamente se realiza un proyecto de cubrición del refectorio y dependencias aledañas a éste del Claustro Mayor, por parte de Salvador Pérez Arroyo, que es lo que puede verse hoy en día en la zona occidental del conjunto monástico cubierto por un faldón de chapas de acero galvanizado -en otros tiempos fueron de bronce- más allá de los límites de la propiedad pública.

La última intervención relevante fue en 1995, cuando se inicia la concepción de un proyecto integral de restauración y recuperación del Monasterio de San Pedro de Arlanza, pero que se termina quedando en la restauración y acondicionamiento del Claustro Menor. A esta intervención parcial corresponden las cubiertas planas y estructuras de madera laminada que podemos ver en la actualidad.

San Pedro de Arlanza en el siglo XXI

Durante las dos décadas siguientes, la posibilidad de visitar el conjunto y no una ruina repleta de escombros, las escasas intervenciones de restauración llevadas a cabo y la falta de proyectos de rehabilitación y uso para el monasterio han dado paso a un creciente interés por la recuperación del monumento.

Se crean agrupaciones como la Asociación para el desarrollo de la Tierra de Lara que vienen reivindicando la atención de las administraciones hacia el monasterio mediante jornadas de lectura, publicación de revistas, jornadas de limpieza voluntaria, artículos en medios, la celebración del 1.100 aniversario, representaciones teatrales, etc.

En estos años se llevan a cabo intervenciones menores y de tipo local: el cierre de la servidumbre de acceso a las propiedades privadas, el acondicionamiento de la portería con una fosa séptica, el apeo de los muros de la parte suroccidental, la restauración de la torre norte y su acondicionamiento para ser visitable -probablemente la actuación más importante- y punto final de la visita guiada, la colocación de una caseta en la zona de entrada, la instalación de un grupo generador diésel en la planta sótano o el montaje de una serie de vallados de protección en los límites de la parcela estatal y los vaciados de las excavaciones.

Durante estos años también se realizaron una serie de intentos para recuperar el uso en el monasterio como un proyecto de musealización que sería origen de las visitas guiadas y de divulgación histórica, un proyecto de centro de interpretación, otro proyecto de Casa del Parque Natural de los Sabinares o una serie de rehabilitaciones puntuales de espacios del Claustro Menor para reuniones, conferencias, charlas, etc.

Proyecto de mejora de la estabilidad y la estanqueidad

A principio de 2014 el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte convocó un concurso para la redacción de un proyecto que se basaría en un documento denominado Estudio de Viabilidad y Estanqueidad elaborado por el IPCE Instituto de Patrimonio Cultural Español, con expediente J140058.

Las ganadoras del concurso y redactoras del Proyecto de Ejecución son las arquitectas María de Arana Aroca y María Aroca Hernández-Ros.

Como hemos afirmado al comienzo del texto, la expectación por tener la oportunidad de estudiar este proyecto ha durado mucho tiempo. Sin embargo, a día de hoy podemos decir que es uno de los proyectos de intervención sobre un conjunto histórico más detallado, sistemático, riguroso y bien dibujado que hemos visto nunca.

Este documento se fue publicado para acceso de los licitadores y para todo el mundo que quisiera consultarlo en la Plataforma de la Contratación. Estos son los enlaces de descarga de una única carpeta comprimida en .zip:

Archivo comprimido – Parte 1/4
Archivo comprimido – Parte 2/4
Archivo comprimido – Parte 3/4
Archivo comprimido – Parte 4/4

Este proyecto y las obras que se llevarán a cabo durante los años 2018 y 2019 no convertirán al Monasterio de San Pedro de Arlanza en un nuevo conjunto para admirar ni lo devolverán a algún estado de conservación como los que hemos tratado de describir en el anterior apartado dedicado a la evolución constructiva. No se cubrirá el Claustro Mayor, ni se reconstruirá la iglesia ni se crearán nuevas dependencias. No tendremos en el futuro un Monasterio de Yuste o un ambiente celestial como el de Santo Domingo de Silos; las obras sencillamente mejorarán la conservación de lo que ya existe, frenarán casi por completo el deterioro de las fábricas que han podido perdurar hasta nuestros días, se controlará el efecto devastador del agua y se eliminarán algunos elementos arquitectónicos impropios de intervenciones no demasiado lejanas en el tiempo.

Obras de restauración en San Pedro de Arlanza

Llegamos por fin al núcleo de este texto: la descripción del alcance y objetivos de los trabajos que se llevarán a cabo durante 18 meses en el monasterio. Todos ellos se han recogido bajo el documento que lleva por título Obras de Mejora de la estabilidad y estanqueidad del Monasterio de San Pedro de Arlanza en Hortigüela (Burgos), y que ha sido licitado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte con el número de expediente J170054 y un presupuesto de 2.082.471,50 euros (2.519.790,52 euros sin incluimos el IVA).

El objetivo principal de este Proyecto de Ejecución es mejorar la accesibilidad de las visitas turísticas que se realizan en la actualidad, con un gran número de obstáculos (escalones, pavimentos muy irregulares, ausencia de los mismos, zonas peligrosas) en la planta baja y la imposibilidad por seguridad de visitar estancias de las plantas primera y segunda.

Estas obras también conseguirán garantizar la estanqueidad del Claustro Menor y la crujía entre claustros -hoy en día sin cubierta- así como mejorar notablemente la estabilidad de los muros, sobre todo los de la iglesia y el Claustro Procesional, y en esta última zona especialmente los de su panda meridional.

Estos son los tres objetivos globales de estas obras de restauración en San Pedro de Arlanza: accesibilidad, estanqueidad y estabilidad, implementadas sobre 5 de los 8 sectores en los que podemos dividir el conjunto monástico bajo un punto de vista arquitectónico y morfológico.

Sector 2: el Claustro Menor o Claustro de Monjes

El Sector 2 correspondería al Claustro Menor y la zona sur de la panda entre claustros, concretamente una sala cubierta con dos bóvedas de crucería que presenta un deterioro extremo. Las obras contemplan la poda del pinsapo del claustro, la reparación de las grietas y fisuras de los muros alrededor de éste, la construcción de una escalera metálica para comunicar los diferentes niveles y la sustitución de uno de los forjados -actualmente con su capa de compresión desconectada de los muros- por una losa de hormigón armado colgada mediante pilares-tensores de una nueva estructura bajo la cubierta. También se realizarán una serie de cosidos de grietas y fisuras por todo el Sector 2.

Sin embargo, la intervención más importante en esta zona es la de la demolición de las cubiertas planas existentes sobre las galerías del claustro y la sustitución parcial de las cubiertas inclinadas con una solución de restauración y extensión de la carpintería de armar tan ingeniosa y acertada que no podemos sino mostrar nuestra admiración por ella.

Esta solución de la nueva sección de la cubierta proviene del cuidadoso estudio de las huellas que los antiguos faldones dejaron en la cara sur del cuerpo de la Sala Capitular y del proyecto de una serie de suplementos que convierten las actuales cerchas simples sobre las dependencias en cuchillos compuestos que ahora también cubrirán las galerías del claustro.

Se tenderá una nueva red de drenaje para extraer el agua del patio y se restaurará por completo la sala abovedada, intentando recuperar todas las piezas de cantería que han ido apareciendo y que se han ido guardando aquí. Se limpiarán los rellenos de las bóvedas y se restaurarán completamente éstas, creando además una extensión de la nueva terraza hacia el norte.

Esta terraza cubierta será un nuevo espacio que cumplirá la función de mirador y permitirá a los visitantes contemplar el Claustro Procesional desde la planta primera. La nueva cubierta de la zona entre claustros se apoyará en una estructura de madera con lamas horizontales para proteger esta terraza del sol en verano y del viento en invierno.

Sector 4: el Claustro Mayor o Claustro Procesional

El claustro occidental será completamente limpiado y restaurado desde los nuevos pavimentos para visitarlos -incluidas rampas para el recorrido accesible- hasta la parte superior de las arquerías herrerianas. La única zona nueva será la terraza de primera planta que se creará bajo la cubierta de la zona entre claustros y sobre unas estancias que hoy en día presentan un abandono total y a las que no se puede acceder.

Esta terraza cubierta será un nuevo espacio con función de mirador, el cual permitirá a los visitantes contemplar el Claustro Procesional desde la planta primera. La nueva cubierta de la zona entre claustros se apoyará en una estructura de madera con lamas horizontales para proteger esta terraza del sol en verano y del viento en invierno.

En la sección anterior se puede apreciar el diseño de esta galería, de su protector de madera y de su perfecta integración con la modulación de la arquería del propio claustro, así como una visión general de la relación entre: (lectura de izquierda a derecha) la torre, la nave de la iglesia, el cuerpo de la Sala Capitular, el Claustro Procesional y la panda sur.

En la galería sur de este claustro se montará un estabilizador de fachadas de acero sobre la zapata de hormigón que permanece hoy en día y que se usó para la grúa de las obras del malogrado Museo en la zona oeste. Este estabilizador no es un elemento adecuado para la visita y el disfrute del Monasterio de San Pedro de Arlanza, pero es totalmente necesario si se quiere garantizar la estabilidad de los muros. Muros y terrenos que, por otra parte, no pertenecen al Estado por lo que no se puede actuar en ellos ni trabajar desde su lado meridional.

Actualmente se trata de un espacio que permanece cerrado a los visitantes por una cancela de hierro. Junto a la sala abovedada de la panda sur, es la otra estancia cuya función es la de acopio de lápidas, capiteles, fustes, dovelas de nervios, claves, etc. y otros restos recuperados de entre los escombros de la iglesia.

Sector 6: el Coro Alto y los pies de la iglesia

En los muros de la zona occidental de la iglesia el objetivo principal es consolidar y recuperar los muros que antaño formaron parte del Coro Alto y del cuerpo original sobre el que se edificó éste. El estado de las fábricas en este sector es francamente malo y la actuación que se ha proyectado consiste en reconstruir una de las hojas con ladrillo y mortero. De esta manera se proporcionará la estabilidad suficiente para retirar los apeos y estabilizadores de la zona del óculo y la parte que invade la servidumbre.

Los muros que conforman los pies de la iglesia -la antigua sala capitular, los restos de la conexión con el Coro alto, la esquina noroccidental y el muro norte- serán también consolidados con argamasa de cal reforzada, limpiezas y material pétreo similar al existente.

En las siguientes 10 imágenes se pueden ver unas miniaturas de los planos de arquitectura de los 5 niveles en los que se ha dividido el Proyecto de Ejecución.

En una pantalla de escritorio la columna de la izquierda pertenece al estado actual y la de la derecha al estado reformado. En un teléfono móvil las plantas aparecen en parejas, siendo la superior la del estado actual y la inferior a la del estado tras la intervención.

Las pinturas románicas de la Sala Capitular

Uno de los grupos de trabajos más importantes en esta intervención será la restauración de paramentos de lo que antiguamente fue la Sala Capitular. Este cuerpo conformaría todo el Sector 3, el cual nos hemos saltado en las anteriores descripciones.

Con aspecto de torre, actualmente tiene más altura que muchos de las edificaciones cercanas. Desde el siglo XVII tuvo 2 niveles y una escalera de acceso interior al nivel superior que además pretendía ser el núcleo de comunicaciones principal del monasterio. Y es que se encuentra en un punto estratégico: en la esquina de la panda este del Claustro Procesional, entre la Sacristía, el Claustro Menor y el paso entre claustros y desde ambas alturas estaba comunicado con la galería del Claustro Procesional, la Sacristía y las dependencias superiores del Claustro Menor.

Se trata de un cuerpo en el que se ha intervenido en múltiples ocasiones, abriendo huecos, cegándolos, trabando y desmontando fábricas, etc. Una de esas intervenciones fue la cubrición con mortero de las pinturas originales de los siglos XII y XIII antes de la construcción de la escalera que quedaron ocultas hasta el siglo XX.

Como hemos mencionado, estos frescos sufrieron un proceso de expolio que ha sido tema de muchas publicaciones, falsos relatos y especulaciones y que no vamos a tratar aquí. Quede solamente para el recuerdo las imágenes del Mural del León en su ubicación original y en una de las salas del MET de la Quinta Avenida y del sentimiento que da verlo ahí.

Además del león, otros sectores fueron arrancados con criaturas fantásticas de fabulosos trazos: el del dragón, el del ave, el del castillo, el del grifo y el de una criatura fantástica de forma imposible, todos ellos repartidos por museos y galerías de Cataluña, Gran Bretaña y EEUU.

Además de las imágenes de los 6 sectores que creemos que son los que se han conservado dejamos aquí el enlace de una página que nos ha resultado tremendamente interesante por los montajes y recreaciones planas y en perspectiva de lo que un día fue el cuerpo alto o Cámara del Tesoro. Su auto es Alberto Calderón y la URL: http://romanicoburgales.blogspot.com.es/2010/06/las-pinturas-de-san-pedro-de-arlanza.html. Merece la pena echarle un vistazo.

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Horario de visitas de San Pedro de Arlanza

En los próximos meses veremos si el Ministerio de Cultura consigue realizar estas obras sin que el Monasterio de San Pedro de Arlanza cierre por completo durante los 18 meses que durarán los trabajos. En breve subiremos la fecha de la adjudicación definitiva y la de inicio de las obras.

Lógicamente serán necesarias tanto la reducción de los espacios que hoy siguen siendo visitables como la alteración de los puntos de acceso y los recorridos del público en función del sector o sectores en los que se esté trabajando.

Por el momento el horario de apertura al turismo establecido por la Junta de Castilla y León es el siguiente:
De mayo a septiembre, de miércoles a domingo de 11:05h a 13:55 y de 16:00h a 19:50h.
De enero a abril y de octubre a diciembre, de miércoles a domingo de 10:35h a 17:05h.

El Monasterio de San Pedro de Arlanza abre de manera extraordinaria también durante los días festivos de Semana Santa, el 1 de mayo y el 15 de agosto.

El recinto permanece cerrado todos los lunes y martes, así como el primer fin de semana de cada mes.

En la hoja que hay en la puerta de la caseta de la guardesa del monasterio, además de los datos anteriores, se puede ver un teléfono de información: 947281570.

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¿Cuándo terminan las obras en San Pedro de Arlanza?

En la fecha en la que escribimos este artículo aún no se ha adjudicado siquiera la obra. Calculamos que los trabajos de restauración podrían comenzar hacia junio de 2018 -julio tal vez- con lo que una primera aproximación de la duración de las obras sería de julio de 2018 a diciembre de 2019 o enero de 2020.

No obstante, iremos actualizando estas fechas según vayamos teniendo conocimiento de la fecha de inicio. También iremos añadiendo información sobre si el Monasterio se podrá visitar -aunque sea parcialmente- mientras dure su rehabilitación.

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El Monasterio de San Pedro de Arlanza y sus obras de restauración
Obras de mejora de la estabilidad y estanqueidad del Monasterio de San Pedro de Arlanza en Hortigüela (Burgos)
Escrita por: https://plus.google.com/+sobredos
Fecha de publicación: 03/15/2018
Obras de mejora de la estabilidad y estanqueidad del Monasterio de San Pedro de Arlanza en Hortigüela (Burgos); Organismo: Junta de Contratación de la Secretaría de Estado de Cultura; Expediente: J170054; Procedimiento: Abierto; Tramitación: Ordinaria; Presentación de la oferta: Manual; Valor estimado del contrato: 2.082.471,50 EUR; Importe: 2.519.790,52 EUR; Plazo de ejecución: 18 Mes(es); Clasificación CPV: 45212350 - Edificios de interés histórico o arquitectónico; Clasificación del contratista: K74.
5 / 5 estrellas

9 Comentarios

  1. Marc

    Mi agradecimiento por este estupendo trabajo de recopilación y divulgación.

    Yo visité San Pedro de Arlanza hace unos cuanto años ya y no recuerdo que se pudiera subir a la torre, había mucha más maleza y el abeto del primer patio lo cubría absolutamente todo como un tapón. Me ha encantado volver a ver fotos de diferentes épocas, sobre todo las fotografías antiguas.

    Pero lo que me ha dejado helado es que la puerta del monasterio esté en el arqueológico de Madrid. Estuve este verano visitándolo, recuerdo haber pasado bajo ella pero no me paré a ver de dónde provenía. Me ha impresionado. Lo que no me queda muy claro es el lugar que ocupaba, si no está junto al claustro ¿dónde estuvo, a los pies de la nave?

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  2. Fizban

    Tenía pensado visitar San Pedro de Arlanza y esa zona de Burgos en esta Semana Santa de 2018. ¿Sabrían decirme si las obras habrán comenzado ya y si se podrá visitar? Las fotos son muy chulas. Muchas gracias.

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  3. Trinidad Azpitarte

    Gracias por esta recopilación. Me he interesado por uno de los libros de los que habláis: el de Cuna de Castilla, de Rafael Sánchez Domingo. Por más que lo busco no consigo encontrarlo. ¿En la actualidad aún es posible comprarlo?

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  4. Clara

    Muchas gracias por todo este montón de información.

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    • Sara Perez Varela

      Ya empezaron las obras. Ahora mismo solamente se puede visitar el exterior ya que el acceso está cerrado y vigilado.

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  5. Leo

    Precioso monasterio en un lugar increible; lástima que haya estado tan olvidado por la Administración y hoy se encuentre tan deteriorado. Muy curiosas las fotografías :)

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  6. Elías Arana

    Hola: estuve el pasado viernes y si que parecen haber comenzado las obras. Nos comentan que a partir del 1 de julio se podrán visitar con guía las zonas no afectadas si no entendí mal de jueves a Domingo.
    De paso le comento que he colocado un enlace a esta página desde mi blog Cienleguas a la redonda. para lo cual solicito su permiso. En caso que no esté de acuerdo sería retirado.
    Saludos cordiales Elías Arana

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    • @sobre_2

      ¡Todo lo contrario! Te estamos doblemente agradecidos por el enlace y el comentario. De hecho, gracias a este último hemos descubierto que el Monasterio de San Pedro de Arlanza será hasta octubre de 2018 uno de los dos únicos monumentos -el otro es la iglesia de San Miguel de Lillo en Oviedo- en los que el Instituto de Patrimonio ha implementado su programa de “Abierto por restauración”. Cabe pensar, por tanto, que el régimen de estas visitas está gestionado por la empresa constructora pero también por el propio IPCE.

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  7. Lars Berglund

    Hi,

    I went to visit the place less that a week ago and was quite surprised to see that the place was closed due to the restoration. Of course a bit disappointed that it was closed, but happy that something is done to make it safe and accessible in the future.
    I was told by an employee at the building site that it is planned to re-open May 2019.
    Can You confirm this? (eager to get back to see the place…)
    Rgds
    Lars

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